En mi opinión hay que distinguir entre dos grandes tipos: los themes (plantillas) orientados a un blog personal o los orientados a una página profesional. Hace tiempo que WordPress dejó de ser un simple cuaderno de bitácora.

Las páginas profesionales, a grandes rasgos, necesitan diferenciarse de la competencia. Tienen que ser bellas, atractivas, jóvenes e inteligentes –estaba a punto de salirme del tema, jajaj–. Eso justifica la inversión en una plantilla de pago. Creo que pagar 40€ al año por una plantilla última generación es una inversión muy rentable. Hay también plantillas muy buenas sin coste, pero generalmente a cambio de algo (no son responsive, les falta algo, no se actualizan como debieran, etc).

Lo malo es que muchas de esas plantillas se han convertido en un auténtico monstruo: tienen su propio paneles de control, requieren una pronunciada curva de aprendizaje, son ricas en opciones pero no sabemos localizarlas, etc, etc. Necesitan estar muy bien documentadas y aún así. La consecuencia final es que en cierto sentido han perdido la esencia de WordPress; de WordPress solo les queda el motor. Cuando el dueño del sitio quiere actualizar el diseño necesita empezar prácticamente de cero.

Las páginas personales (muchas de ellas) aspiran a convertirse en “profesionales”, casi todo el espíritu que movía aquellas bitácoras originales ha desaparecido. Aún así, sigue vivo en parte o se podrá reconstruir a partir de algún resto de ADN. Optar por una plantilla básica de WordPress –generalmente gratuitas todas– permite cambiar de aspecto al blog en un minuto, sin prácticamente ningún cambio: algún widget cambiado de sitio y poco más.

En mi opinión lo único exigible a una plantilla de este tipo es que sea responsive: que sepa visualizarse de forma agradable conservando la navegabilidad en cualquier tipo de pantalla.

¿Qué opinan ustedes?

Unos enlaces de referencia para empezar:

¿Quieren ustedes aportar algún otro sitio de referencia?